Harada es el nuevo líder de la división eSport de Dragon Ball FighterZ


Ayer salió en uVeJuegos una noticia informando de que

Dragon Ball FighterZ

era descalificada de torneos importantes del género de lucha. Parece que al fin se ha descubierto la razón.

Os contábamos que Toei Animation, una de las empresas con los derechos de Dragon Ball, insistía en que ellos no tenían nada que ver con esta situación. Después las culpas fueron hacia Bandai Namco, encargada de editar los juegos de Dragon Ball, y parece ser que así fue, esta vez los fans no se equivocaron. Como se ha sabido mediante un comunicado oficial, se han producido cambios en la compañía y ahora el ‘Equipo de estrategia de juegos de lucha de eSports tiene un nuevo líder: Katsuhiro Harada.

Harada ha realizado unas unas declaraciones y ha prometido que Dragon Ball FighterZ entrará en los próximos torneos. Recordemos que su labor también influye en otros juegos de lucha de la compañía como Tekken 7 y SoulCalibur VI.

Tekken 7 – Ultimate Tekken Bowl



Analizado en PlayStation 4 Pro. Copia digital proporcionada por Bandai Namco.

Desde

Tekken 3

, los extras de las versiones domésticas de la serie de lucha de Katsuhiro Harada han incluido modos de juego de lo más pintorescos. Recordamos el

Tekken Ball

al más puro estilo voleibol o el

Tekken Force

, que se expandiría a lo grande en

Tekken 6

cogiendo casi todo el protagonismo. Pero hay una de estas modalidades que ha conseguido una gran repercusión con el paso del tiempo, hablamos de

Tekken Bowl

, variante de juego introducida en

Tekken Tag Tournament

y que repitió en

Tekken 5 Dark Resurrection

… hasta ha aparecido como App para los dispositivos inteligentes.

El caso es que han pensado recuperar dicho minijuego como parte del pase de temporada de Tekken 7, que por lo que sabemos, además de esta disciplina deportiva, incluirá a Geese Howard de Fatal Fury como personaje seleccionable a finales de año. Todavía faltaría otro personaje por desvelarse que se incorporará al roster el año que viene, pero nosotros especulamos que después de reunir a Akuma de Street Fighter y al citado Geese, solo nos quedaría Scorpion o Sub-Zero de Mortal Kombat para cerra el círculo. Veremos con lo que nos sorprenden que por ahora no hay nada confirmado.

Ultimate Tekken Bowl es el primer contenido descargable del pase de temporada (junto a los diseños metálicos para los objetos de personalización de los personajes) y tenemos que decir que es justo lo que promete. Estamos ante un modo que nos invita a jugar en solitarios para conseguir la máxima puntuación posible o bien, enfrentarnos cara a cara con un segundo jugador. Cada luchador de Tekken 7 tiene su características propias, representadas por una letra (como las notas americanas) que valoran su fuerza y el giro de muñeca. Nosotros elegiremos la posición inicial del lanzamiento, intentaremos parar la flecha en el momento justo que pase por el centro para que el tiro no se desvíe demasiado y le imprimiremos la fuerza máxima posible para llevarnos por delante todos los bolos que podamos. Eso sí, podremos elegir entre los típicos bolos de toda la vida (blancos con su línea roja) o usar otros con la cabeza del egocéntrico Heihachi Mishima.

Y poco más. El juego sigue las normas que ya conocemos del mundo de los bolos, con dos tiros por ronda y la bonificación especial por hacer un “Strike” (tirar todos los bolos en una sola tirada) o un “Split” (derribarlos todos de dos intentos). Tras marcanos un “Strike” la luminosa pista se volverá aún más psicodélica, con llamativas luces capaces de volver epiléptico a un topo miope. Eso sí, resulta la mar de gracioso ver a los personajes de Tekken 7 realizar sus movimientos de victoria de los combates o soltar sus paridas en los enfrentamientos después de lanzar unas bolas en la bolera. Harada se lo pasa pipa con estas cosas.

La pista y la física de la bola son las principales novedades, todo esto junto a un machacón tema disco de un residente de Ibiza que también cambia cuando hemos tirado todos los bolos de la pista. No hubiese estado de más poder hacer algún torneo de bolos o introducirlo como variante en el modo en línea (al fin y al cabo son tiradas por turnos), porque con lo que hay, nos cansaremos en seguida a no ser que consigamos picarnos con un segundo jugador. En solitario solamente nos queda la cosa de alcanzar la máxima puntuación posible. Esperábamos más de este pase de temporada de Tekken 7, los bolos no dan para mucho y el malote de Geese Howard no llegará hasta navidades, a ver si se sacan algo más de la manga para amortizar como se merece la adquisición del pase.

Valoración:

Análisis de Tekken 7

Versión analizada PlayStation 4 Pro. Copia digital proporcionada por Sony.

Como hemos dicho ya hasta la saciedad, la lucha ha vuelto. El género que

Street Fighter II

convirtió en eterno sufre de altibajos según rachas y modas, y ahora toca la racha buena.

Street Fighter V

,

Killer InstinctMortal Kombat X

o

Injustice 2

ponen de manifiesto la buena salud del género en la actualidad. Por eso mismo Bandai Namco, ilustre desarrolladora en el noble arte del combo y de la tollina digital, proponen la séptima entrega de su serie más insigne (sin contar los

spin off

), el conocido torneo del Puño de Hierro. Y nosotros como locos, claro, con la idea de tener una nueva entrega de la conocida franquicia en nuestras plataformas de sobremesa (Xbox One, PlayStation 4 y PC). La espera ha sido larga desde que

Tekken Tag Tournament 2

acaeció hace ya seis años, pero Harada-San y todo su equipo de obreros del polígono y la textura han trabajado duro para que el advenimiento de la séptima encarnación del torneo sea la fiesta que se merece.

Pero a un juego que ya va por su séptima entrega hay siempre que pedirle más. Por lo menos que aporte un valor añadido que la distinga de todas las anteriores. Y la primera sorpresa para los jugadores la encontramos en su modo historia. Realmente tenemos dos variantes, una creada para cada uno de los luchadores de la franquicia y otra mucho más elaborada que aborda la trama principal de la serie desde la primera entrega, el enfrentamiento entre Kazuya y Heihachi Mishima, padre e hijo respectivamente. Como ocurre en la mayoría de las familias desestructuradas, hay conflictos irreconciliables. En este caso, Kazuya guarda rencor a su progenitor por asesinar a su madre y lanzarle a él por precipicio. Por mucho torneo del Puño de Hierro que se ha celebrado, el conflicto sigue vigente, hasta el punto que la organización Mishima Zaibatsu y la Corporación G (cada una encabezada por nuestros dos protagonistas) se han declarado una guerra mundial que no para de cobrarse víctimas. Todo el argumento lo seguiremos desde el punto de vista de un periodista que sigue muy de cerca el conflicto, todo mientras vemos numerosas secuencias de video que enlazan los combates y conforman el argumento que debe cerrar de una vez por toda este conflicto familiar.

Pero uno de los grandes atractivos de este Tekken 7 junto al guión de la trama Mishima es la aparición de Akuma, el personaje de Capcom que tan mal nos lo ha hecho pasar cada vez que nos lo hemos encontrado en Street Fighter. Aparecerá en el capítulo ocho de este modo, sin lugar a dudas el mejor de todo el modo historia, además de convertirse en parte del roster de personajes. No tendremos Tekken x Street Fighter pero al menos esto nos vale de placebo. La forma que han tenido de respetar su catálogo de golpes y encajarle en la jugabilidad Tekken es digna de elogio, hasta mantiene en exclusiva dos barras “EX” para potenciar sus movimientos una vez rellenadas. En lo que sí nos vamos a quejar directamente al señor Harada es en la dificultad del último combate, casi mayor que completar los trece capítulos anteriores. Se nota que no han querido descuidar el contenido para un solo jugador en esta entrega, además de darle cierto aire a la trama de entrega final que realmente se palpa secuencia tras secuencia. Siempre será una opereta familiar tan hortera como un dueto de Lady Gaga con Martirio, pero de lo ridículos que son a veces dan la vuelta y asentimos con aprobación.