Análisis de Pharaonic

NOTICIAS, PC, PS3 Y PS4



Analizado en PlayStation 4. Copia digital proporcionada por Avancediscos.

El título de este análisis viene a ser una fusión entre los de

Prince of Persia

(el clásico, en 2D) y

Dark Souls

. Porque eso es

Pharaonic

, una mezcla entre ambos títulos. Salvando las distancias, claro está (tampoco hay que fliparse, creo yo).

¡Al Faraón Rojo, Señor de las Dos Tierras, le sea dada toda la vida, prosperidad y salud!En el Año 3 de su reinado, el Faraón Ahmosis liberó Egipto, derrotó a los invasores y arrasó su capital, Avaris, hasta los cimientos.
En el Año 5 de su reinado, el Faraón regresó a Egipto cubierto de gloria, portando una poderosa reliquia de Avaris, y habiendo conquistado a la propia Muerte.
En el Año 14 de su reinado, el Faraón Rojo se reencarnó por vez primera.
En el Año 439 de su reinado, el Faraón Rojo se reencarnó por trigésima vez.
En el Año 440, las hordas de Gentes del Mar invadieron Egipto…- De las Inscripciones de Irem, alrededor de 1100 A.C.

Así nos introducimos en

Pharaonic

, con una secuencia que nos va mostrado jeroglíficos egipcios y el texto aquí arriba escrito (sin voz; de hecho no hay voces en todo el juego). Al empezar, y si no se han visto previamente tráilers ni nada, da a entender que pueda ser un juego en primera persona, pero no, en cuanto tomamos el control del protagonista vemos que la cámara se sitúa a un lado para ofecernos una perspectiva en 2,5D. Por cierto, antes de empezar a jugar tenemos la opción de editar al protagonista que viene por defecto (cambiar el nombre, el género, la piel, el pelo, la barba y la voz).

No tardaremos mucho en percatarnos que Pharaonic no va a ser un camino de rosas. Es más, en cuanto nos maten la primera vez saltará un precioso trofeo al respecto. Aunque no será el único del estilo, hay otros dos cuando lleguemos a las diez y a las 25 muertes (son fáciles de alcanzar… y de superar). Es en este aspecto en el que recuerda a los Dark Souls y compañía (Demon’s y Bloodborne), pues un mal movimiento, un ataque cuando no toca o no esquivar un golpe hará que el protagonista pierda la vida (o la protagonista, que también se puede crear una mujer). Por suerte, contamos con una cantimplora de agua que, al beber de ella, nos restaura parte de la salud, aunque inicialmente solo disponemos de tres tragos y una vez que se acaben no habrá forma de recuperarnos a no ser que rellenemos la cantimplora en una de las fuentes repartidas por los escenarios (un par, como mucho) o acudamos a un altar y recemos en él (también, uno o dos por zona). Estos altares, a su vez, sirven como punto de control. Pero tienen “trampa”: cada vez que recemos en ellos y guardemos la partida se restaurará todo, es decir, tanto nuestra salud y demás como los enemigos de la zona, que volverán a regenerarse.

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Pharaonic